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Resumen de "El Pensamiento Teológico en la Iglesia Adventista"

Introducción

El artículo fue escrito por Ekkehardt Muller. Es un llamado al pensamiento teológico que todos en la iglesia, independientemente de si estudió o no para ello, debemos ejercer.

Desarrollo

Muller presenta una parábola de Nikco Kazantzakis, extraída de su libro Pasión Griega:

“Había una vez, un pequeño pueblo en el desierto. Todos los habitantes de este lugar eran ciegos. Cierto día paso por allí, un gran rey con su ejército; el rey montaba un enorme elefante. Los habitantes de ese pueblo habían escuchado muchas historias sobre los elefantes, y de acuerdo a ellas, tenían un concepto propio de cómo eran. Algunos de ellos (…) adelantándose, se inclinaron ante el rey, solicitando permiso para tocar su elefante.

El primer ciego agarró la trompa, otro la pata y pierna, el tercero tocó un costado. Otro tomó la oreja, estirándola; y a otro se le permitió montar al elefante. Asombrados, volvieron al pueblo. Los otros compañeros ciegos les rodearon y ansiosos les preguntaron que clase de monstruo era el elefante. El primero dijo: “es una inmensa manguera, y quien sea agarrado por ella, será castigado”. El segundo respondió: “Es un pilar cubierto de piel y pelo”. El tercero dijo: “Es como una muralla que también tiene piel y pelo”. El hombre que había tomado la oreja, contestó: “No es ninguna muralla, sino que es una alfombra muy gruesa que se mueve tan pronto cuando uno la toca”. Y el último dijo: “Todo esto es un disparate, yo digo que es una inmensa montaña que se mueve”. Al cabo, todos terminaron riéndose. “Será correcto, pero si me disculpan, nosotros somos ciegos” –dijo al final Giannokos. Caminamos alrededor del dedo pequeño de Dios, y decimos: “Dios es tan duro como una roca”. ¿Por qué? Porque no miramos más arriba.

El conocimiento de Dios inicia con una revelación que este hace de sí mismo. Si desea tener una relación con Dios debe continuar explorando, llegar a conclusiones que pueden estar herradas y seguir explorando, ya que esto es un proceso continuo y amerita humildad para reconocer cuando nos equivocamos.

            Si bien no tendremos la verdad hasta que no hayamos adquirido la vislumbre de la imagen completa, los pequeños fragmentos que tenemos nos ayudan a relacionarnos con Dios.

Teología es un término del periodo clásico griego, que podría significar: Nuestra discusión sobre Dioses, o Dios. Aclaración a cerca de. Hablar acerca de Dios. Y, Por último, la doctrina de Dios.

El pensamiento teológico

            Las tres fases de la actividad y expresión religiosa, de acuerdo Fritz Guy, son: Fe basada en oración y culto; teología que da significado a la fe y promueve vivirla; meta teología que busca aplicar una teología más profesional por medio de técnicas, y métodos.

La naturaleza de la teología adventista y su reflexión teológica

            La teología adventista parte de la existencia de Dios, su deseo de revelarse por medio de las escrituras, y la importancia de la relación estrecha con él si queremos entenderle mediante su palabra.

            El proceso teológico adventista se extrae de la biblia, cuyos autores también practicaron la teología. La fuente de investigación primaria es la biblia, y el punto teológico principal es Cristo.

            Es un proceso que no es aislado y particular de los profesionales, sino que invita a que cada persona tenga su experiencia personal. Está abierta a nueva luz, y tiene la suficiente humildad, para hacer cambios cuando estén de acuerdo con la biblia.

La función del pensamiento teológico

            Aunque no somos teólogos, desde que abrimos e interpretamos las escrituras ya estamos ejerciendo el pensamiento teológico

            Los adventistas actuales no se interesan en leer comprometidamente, ya que a veces consideran que se complica el mensaje; y causa divisiones tanto con los de dentro, como con los de afuera.

            Tanto para relacionarnos con Dios, como para enseñar a otros las verdades de Dios, requiere pensar teológicamente. La defensa de la fe amerita ejercer el pensamiento teológico.

Falta de interés en los temas teológicos y estudios bíblicos

            En muchas partes del mundo los adventistas ya no saben el porqué de sus doctrinas.

            La escuela sabática tiene una asistencia baja, y un interés pobre por parte de la membresía. La culpa es tanto de los miembros como de los pastores. Los pastores solo se están enfocando en la teología aplicada.

            Razones para esta frialdad:

1.      Individualismo. El pensamiento teológico no debe convertirse en un asunto privado, somo un grupo.

2.      Funcionalismo. Es lo mismo que decir “la religión debe hacer algo por mí”. Esto debe ser reciproco, tanto el creyente como la religión se complementan.

3.      Consumismo. Ya la preocupación principal en la actualidad no es sobrevivir o morir, ahora es el no aburrirse. Lo que importa es el entretenimiento.

4.      Enfoque sociológico. Se ha pasado de un leguaje teológico a uno sociopolítico.

5.      Pluralismo. La teología se ha delegado a grupos, y cada uno mantiene sus propias formas, llevando esto consigo a la formación de una iglesia capitalista y política.

6.      Relativismos y emocionalismo. Ya todo se basa en la emoción, mas que en la búsqueda de la verdad.

7.      Apatía y elitismo. Solo una parte de la iglesia, especialmente los teólogos están implicados en la reflexión teológica. Los demás están marginados.

Nuevos planteamientos de la teología adventista

            Hay un grupo que no estudia, pero también hay otro grupo que sí estudia. Dentro de este grupo que sí estudia existen diversidad de opiniones, y métodos utilizados. Algunos van al punto de abandonar el principio de solo lectura y orientarse a lo cultural, entrando en planos relativistas. No debemos nunca abandonar el principio de sola escritura.

            La iglesia está polarizada, están los que opinan no deben modificarse nuestras creencias, y están los que abren las puertas a nuevas consideraciones.

            Hoy día se cuestionan las doctrinas, la forma de interpretación bíblica, las profecías, incluso la autoridad de Elena G. White.

Las tendencias dentro de la iglesia y sus consecuencias

            La modernidad en la que vivimos está reenfocando los intereses de la iglesia. Se está considerando al evangelio como un producto que solo necesita ser comercializado.

            Se está cambiando lo moral por lo terapéutico, lo divino por lo humano, la verdad por la intuición, y la convicción por la técnica.

            Peligra a la iglesia, peligra nuestra identidad, y nuestro mensaje.

Hacia una Teología Adventista

            Debemos marchar hacia una teología sistemática que esté completamente fundada en la biblia.

            La función de la iglesia, de sus administradores, pastores, y teólogos en el movimiento teológico

            Los pastores son los responsables de la salud que tengan sus iglesias, deben incentivar al estudio. La hora de la escuela sabática debe fomentar que cada uno de los miembros participe activamente en el diálogo, y pueda presentar sus puntos y sus dudas.

            Se debe ofrecer a los miembros seminarios bíblicos. Los administradores deben propiciar reuniones para los pastores donde debatan textos de la biblia. Se debe incluir a los teólogos, laicos, y obreros, y así propiciar la unidad teológica.

            Hay que ir más allá de una unidad administrativa, hay que estar unido en el mensaje; no significa explicar para cada pasaje bíblico, pero sí habrá fundamento nuestras creencias.

Conclusión

            Debemos abrazar el pensamiento teológico. De ello depende nuestra relación con Dios, y nuestra identidad como adventistas.


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